Nuestro propio CRM captura los prospectos, los asigna al vendedor que toca y no deja caer un seguimiento. NoniNOG lee Guatecompras con cinco agentes de IA. NoniVOX contesta el teléfono con una recepcionista de IA 24/7. Nada de eso es una demo: es software en producción, hecho en Guatemala. Y es exactamente lo que te montamos a ti.
Cualquiera te puede prometer automatización. Nosotros te podemos mostrar la nuestra corriendo, con los mismos ingenieros que la escribieron.
Los prospectos entran del sitio, de WhatsApp y del correo sin que nadie copie y pegue. Se asignan solos, el sistema recuerda cada seguimiento y avisa cuando un negocio se enfría. Lo usa nuestro equipo comercial todos los días.
Cinco agentes de IA rastrean, leen y filtran los concursos del día y entregan solo las oportunidades que le sirven a la empresa, con requisitos y fianzas ya extraídos de las bases.
Ver NoniNOG →PBX en la nube con recepcionista de IA que atiende 24/7, entiende lo que pide quien llama y enruta la llamada al lugar correcto. Con softphone web, sin hardware que instalar.
Ver NoniVOX →Y cuando la automatización necesita software que todavía no existe, lo escribimos nosotros: desarrollo a la medida. Esto no es una reventa de plataformas ajenas.
No hablamos de “transformación digital”. Hablamos de estas seis fugas, que son las que vemos en casi toda empresa guatemalteca cuando abrimos el proceso.
Llenó el formulario el viernes. Alguien lo vio el lunes. Para entonces ya cotizó con otro. La velocidad de la primera respuesta decide más ventas que el precio.
“Le vuelvo a marcar la próxima semana.” Nadie sabe si se marcó. El negocio no se pierde por competencia, se pierde por silencio.
Cada vendedor con su número, su historial y sus acuerdos. Si se va, se va con la conversación completa del cliente.
Tres llamadas para cuadrar una cita, doble reserva del mismo espacio y gente que no llega porque nadie le recordó.
Del chat a la hoja de cálculo, de ahí a la cotización, de ahí a facturación. Cada salto es una oportunidad de equivocarse.
Medio día de alguien pegando datos para saber qué pasó la semana pasada. Cuando el número llega, ya no sirve para decidir.
El embudo deja de ser una hoja de cálculo que alguien actualiza cuando se acuerda, y pasa a ser un proceso que avanza solo y avisa cuando algo se atora.
No venimos a tirar a la basura lo que ya funciona. La automatización se monta encima de tus herramientas actuales.
Si el sistema tiene API, se integra. Si no la tiene, evaluamos el puente y te decimos de frente si conviene o no.
Un agente no es un chatbot con respuestas de menú. Es un asistente con una tarea concreta, acceso a tus datos y un límite claro de lo que puede hacer solo.
Responde lo que te preguntan veinte veces al día —precios, horarios, cobertura, estado del pedido— y pasa la conversación a una persona en cuanto sale del guion.
Lee los correos y tickets que entran, los etiqueta por tema y urgencia y los deja en la bandeja del área correcta. Se acaba el “esto no era para mí”.
Saca NIT, montos, fechas y renglones de facturas, órdenes de compra y contratos en PDF —incluso escaneados— y los deja capturados en el sistema.
Convierte un hilo largo de WhatsApp o una llamada grabada en tres líneas con lo acordado, el compromiso y el siguiente paso.
Pregunta en lenguaje normal sobre manuales, políticas, tarifarios y contratos de la empresa, y recibe la respuesta con la fuente citada para poder verificarla.
Vigila una fuente todo el día y te avisa solo cuando aparece algo que te sirve. Es exactamente lo que hace NoniNOG con Guatecompras.
Ver el caso NoniNOG →Este es el patrón con el que los montamos. Si un proveedor no te lo puede explicar así, desconfía.
Le quita el trabajo repetitivo. El vendedor deja de digitar y vuelve a vender; la recepcionista deja de repetir el horario y atiende al que sí necesita atención humana.
Porque en Guatemala es donde de verdad están tus clientes. No hay que convencer a nadie de instalar una app nueva ni de abrir un portal con usuario y contraseña.
El canal donde tus clientes ya te escriben, atendido con la misma disciplina con la que atenderías una tienda: responde siempre, no pierde el hilo y pasa a una persona cuando toca.
Cuatro pasos que hoy se hacen a puro teléfono y que pueden ocurrir sin que nadie de tu equipo levante la bocina.
Un enlace con tus horarios reales. Elige servicio, sucursal, persona y hora disponible. Sin idas y venidas.
La cita cae en el calendario de quien atiende y el espacio se cierra para todos al mismo tiempo. Cero doble reserva.
Confirmación al instante con día, hora, dirección, qué llevar y con quién es la cita.
Recordatorio automático horas antes, con opción de reprogramar o cancelar sin llamar a nadie. Menos ausentismo.
Sin porcentajes inventados. Solo la diferencia concreta que vas a notar en la operación del día a día.
| Eje | Como se hace hoy, a mano | Automatizado |
|---|---|---|
| Tiempo de respuesta al prospecto | Depende de quién esté libre; de horas a días, y peor en fin de semana | Acuse inmediato y prospecto asignado al instante, a cualquier hora |
| Seguimientos que se pierden | Viven en la memoria, en un cuaderno o en un chat que se entierra | Tarea con fecha y responsable; si nadie la atiende, insiste y luego escala |
| Horario de atención | Solo cuando hay alguien sentado en el escritorio | Respuesta y agendamiento 24/7; la persona retoma con el contexto ya listo |
| Errores de captura | El mismo dato se retranscribe tres o cuatro veces entre sistemas | El dato entra una vez y viaja por todo el flujo sin volver a digitarse |
| Costo por interacción | Cada consulta repetida consume tiempo de una persona con salario | Las repetitivas las absorbe el sistema; tu gente atiende las que valen |
| Trazabilidad | ¿Quién le habló? ¿Cuándo? ¿Qué le prometió? Nadie lo puede reconstruir | Bitácora completa: quién, cuándo, qué se dijo y qué sigue |
| Reportes | Alguien arma el Excel el viernes; el número llega tarde para decidir | Se generan solos y llegan al correo o al WhatsApp de la jefatura |
| Dónde vive la información | Repartida entre celulares personales, correos y hojas de cálculo | Una sola base, en tu servidor, con respaldo y control de accesos |
| Cuando alguien renuncia | Se va con la cartera, el historial y los acuerdos en su teléfono | Todo queda en la empresa; el reemplazo retoma el mismo día |
El patrón siempre es el mismo: un proceso repetitivo, con reglas claras y volumen suficiente. Estos son los que más nos piden en Guatemala.
Reserva en línea con los horarios reales del doctor, confirmación y recordatorio por WhatsApp, reprogramación sin ocupar a la recepcionista. Y cuando el teléfono suena y todos están ocupados, la recepcionista de IA contesta.
Ver NoniVOX →Pedidos que entran por WhatsApp y caen ya cargados con cliente, producto y cantidad. Confirmación automática, aviso de despacho, estado de ruta y notificación de factura disponible.
Captación desde el sitio, asignación al socio o consultor que corresponde, seguimiento con recordatorios y propuesta enviada sin que se pierda el hilo entre reuniones.
Estado de la reparación o del cambio, vigencia de garantía, encuesta después de la compra y avisos de recompra programada para el consumible que ya se le acabó al cliente.
NoniNOG vigila Guatecompras con cinco agentes de IA y te deja solo los concursos que puedes ganar, con requisitos, plazos y fianzas ya leídos de las bases.
Ver NoniNOG →Si el proceso se repite, tiene reglas y le come el día a alguien, se puede automatizar. Cuéntanos el tuyo y te decimos por dónde empezar.
Contarnos el proceso →Preferimos decírtelo antes de cobrarte. Automatizar un proceso desordenado solo hace que el desorden vaya más rápido.
Somos una empresa de infraestructura antes que de software. Tu automatización no tiene que vivir en una plataforma extranjera que te cobra por contacto y se queda con la base de datos de tus clientes.
El hipervisor sobre el que montamos estas automatizaciones cuando corren en tu propia infraestructura. Video de nuestro canal, en español y sin rodeos.
Servidores a la medida, almacenamiento, correo corporativo, redes y soporte. Una sola empresa responde por el proceso completo, no cuatro proveedores señalándose entre sí.
Nadie automatiza toda la empresa de un jalón. Se empieza por donde más duele, se mide, y con ese resultado se decide el siguiente paso.
Una sesión de trabajo con quienes lo ejecutan. Salimos con el flujo dibujado, quién toca qué, dónde se cae y qué dato se pierde en el camino.
No quince. Las que tienen volumen, reglas claras y dolor real. Y te decimos cuáles conviene dejar para después.
CRM, correo, WhatsApp, facturación, calendario y central telefónica. Trabajamos por entregas cortas para que veas resultado desde las primeras semanas.
Con los números de tu operación, antes y después: tiempo de respuesta al prospecto, seguimientos atendidos, citas cumplidas, reprocesos evitados.
Con el primer resultado en la mano decidimos el siguiente proceso, y capacitamos a tu equipo para que pueda operar y ajustar lo que ya está montado. Nunca al revés: primero el resultado, después la expansión.
Una conversación de 20 minutos alcanza para saber si tu proceso se puede automatizar, por dónde empezar y qué conviene dejar para después. Con los ingenieros que lo van a montar, no con un vendedor.